Los nuevos comienzos también son cosa del tiempo

Un poco obvio que de ahora en adelante todo lo que esté relacionado con Tempus estará proporcionalmente conectado al tiempo, y claro está, las máquinas con las que lo medimos; pero ante la obviedad no nos queda de otra que celebrar que finalmente tres seres humanos con una idea, encontraron el tiempo -sí de nuevo esta referencia-, la voluntad y la fórmula para materializarla. 

He aquí que tras un hiato de unos cuantos años todos volvamos al camino que nos abrimos cuando éramos tres jóvenes estudiantes, por el simple hecho de que podemos y queremos. “El buen hijo siempre vuelve a casa”, o eso dicen…

¿Por qué relojes?, la respuesta es tan simple y descarada como ¿por qué no?, un mundo extremadamente fascinante, curioso, completo, atractivo y tan lleno de magia tiene que ser explorado a nuestra manera. 

Y cuando hago referencia a la magia, no lo hago como algo intangible ni poco trascendental, ¿o es que la tecnología y sus avances no nos ha parecido magia a la humanidad cada vez que subimos un escalón en esa escalera infinita del saber y sus conocimientos?

¿No le habrá parecido a Carolina Murat mágico aquel pequeñísimo y complejo reloj -regalo de su hermano, el nada más y nada menos poderoso Napoleón Bonaparte- montado en una pulsera de hilos de oro trenzados? Imposible saberlo. Pero a quién seguramente sí que le haya parecido mágico es a su creador, Abraham-Louis Breguet, que por aquellos tiempos, durante 1810, tal vez no imaginó -o sí- que estaba creando el primero reloj de pulsera de la historia.

Así que para nuestro deleite, y el de nuestros lectores, henos aquí, con ganas de seguir descubriendo la magia relojera, que a fin de cuentas, es una pasión y un arte que no tiene hora. 

¡Bienvenidos a nuestra nueva era!

Sarah Serfaty