
En la alta relojería hay piezas que buscan sorprender, mientras que hay otras que buscan perdurar. Esto es algo que define cada manufactura con su espíritu y carácter. El Logical One pertenece definitivamente a la segunda categoría, puesto que, en un mundo donde la extravagancia a menudo eclipsa la sustancia, Romain Gauthier propone un regreso a la esencia: la búsqueda racional de la perfección mecánica. Su creación no grita ni presume; simplemente impone respeto desde la serenidad del equilibrio absoluto.
Desde su pequeño atelier en el Vallée de Joux, esta marca ha conseguido redefinir la tradición sin negarla; el Logical One no es solo una demostración de virtuosismo técnico, es una declaración de principios sobre lo que significa el tiempo. Es la lógica elevada a la emoción y la razón convertida en belleza.
La fuerza domada por la inteligencia
En el corazón de esta obra maestra late un sistema ancestral reinventado: el mecanismo de fuerza constante con cadena y caracol. Durante varios siglos, los relojeros han intentado mantener un flujo de energía regular hacia el escape —algo clave para la precisión—, pero Gauthier lo ha conseguido con una interpretación propia gracias a una arquitectura horizontal y lineal, donde los eslabones de la microcadena descansan sobre cojinetes de rubí. La fricción desaparece casi por completo y el resultado es una entrega de par constante, estable y sin sobresaltos. Podríamos llamarlo un logro técnico tan discreto como monumental.




Pureza estética
La belleza del Logical One no se mide solo en la complejidad de su mecanismo, sino en su claridad estética. Cada línea del reloj parece obedecer a una idea coherente, donde forma y función son inseparables. La caja está disponible en oro rojo, platino o titanio, y equilibra presencia y sobriedad, mientras el dial ofrece una lectura casi zen, dominada por el contraste de texturas.
Darle la vuelta es descubrir otro universo. Puentes biselados a mano, superficies perladas, tornillos azulados y muchos detalles más nos ofrecen una lección de meticulosidad suiza llevada al extremo. No hay un solo ángulo de esta máquina que no tenga un propósito.



La experiencia de dar cuerda al Logical One
El Logical One muestra un sistema de cuerda lateral por pulsador que reemplaza la tradicional corona giratoria, ofreciendo una experiencia sorprendentemente natural. Con cada pulsación, la energía se transmite al barrilete de manera suave y precisa, sin esfuerzo ni fricción innecesaria. Es un gesto breve, casi ceremonial, que transforma el acto de dar cuerda en un momento de conexión consciente con el reloj.
Esa interacción revela la verdadera filosofía de Romain Gauthier: la idea de que la relojería no es solo medición del tiempo, sino una forma de relación entre el ingenio humano y la mecánica perfecta.
